¿Por qué rompemos relaciones con el Partido Obrero Argentino?

Actualizado: jul 25



Los motivos de este texto, lo suscitan tópicos de variadas índoles, siempre bajo la discusión crítica y el cuidado de no oscilar en los viejos fundamentos del antitrotskismo, propio de la dicotomía Trotsky-Stalin, cuya datación dejó de tener influencia en nuestra organización desde que se inició. Incluso, motivos muy similares a este, bajo otras condiciones materiales y por lo tanto, una mentalidad determinada por nuestra parte, nos llevó a suscribir una amistad con el Partido Obrero (PO).

Esta ruptura con la mencionada dicotomía no se basa en absoluto en un eclecticismo entre ambas corrientes, cuyas lecturas son a lo sumo, complementarias al leninismo, desde una óptica crítica tanto en la teoría como en la historia de las III y IV Internacional. En relación con este tema, nuestro criterio no ha cambiado, no podemos seguir encasillados en un enfrentamiento que ignora a su vez la lucha obrera, dando así mayor interés a una ruptura ideológica y orgánica que sólo ha hecho daño al movimiento comunista internacional, obviando la Carta al Congreso de Lenin y su llamado a no dividir el Partido Comunista (bolchevique) bajo criterios personalistas.

En nuestra organización hay personas que han provenido de todas las corrientes políticas y antiguas agrupaciones posibles, desde quienes militaron en organizaciones “trotskistas”, “estalinistas'' y hasta reformistas. Quienes rompieron con sus anteriores visiones o las superaron para unirse a nuestra agrupación siempre con la condición de aceptar nuestro programa político y por consiguiente, repensar la práctica leninista fuera de los esquemas que suprimían su acción política revolucionaria, dentro de los partidos adscritos a las corrientes antes mencionadas.

Sobre todo, lo que justificó a Juventud Obrera desde que se fundó, fue la necesidad de una organización revolucionaria, que desde su programa político, rompiera con la carente base teórico-práctica leninista de los movimientos de base, sobre todo el estudiantil, seguido por el sindicalismo. Es decir, la base teórica principal de Juventud Obrera, no es el trotskismo, como lo hemos afirmado ya en un artículo anterior, en respuesta a la Organización Socialista Revolucionaria. Sencillamente somos socialistas científicos de la escuela bolchevique, nunca hemos rechazado a Trotsky como teórico de la revolución socialista, no obstante, siempre bajo un examen sumamente crítico, y más crítico aún de quienes se dicen sus seguidores.

Dicho esto, aclaramos la naturaleza de nuestra organización, y con ello podremos dar una respuesta a lo que nos llevó a una amistad con el Partido Obrero y en concreto, con la Conferencia Latinoamericana y de los Estados Unidos, como un intento del Frente de Izquierda de los Trabajadores-unidad (FIT-U), específicamente del PO, de articular las rebeliones populares bajo la batuta de la lucha obrera, ante la crisis de dirección que padecían las revueltas de países como Chile, Ecuador y los Estados Unidos.

Hay que decir que dicha estrategia, que abogaba por la independencia de clase fue y de hecho es afín a nuestro programa político, debido a que nuestro país también experimenta el mismo peligro, de la ausencia de una dirección proletaria de las luchas contra el neoliberalismo y las políticas entreguistas al imperialismo. Siendo algunas luchas asumidas por sectores burgueses, procedentes del sector financiero, cuya base obrera no tiene papel en la toma de decisiones políticas y en la determinación del derrotero de las luchas venideras.

El objetivo de la Conferencia Latinoamericana de los EEUU es aún el objetivo de Juventud Obrera, el de asumir como dirección proletaria y revolucionaria de las distintas expresiones del movimiento de base, con clara intención de construir la dictadura del proletariado. Sin embargo, creemos que la forma en que el PO ha tratado la cuestión, desvía el objetivo marcado.

Primeramente abordaremos la cuestión de forma: ¿Cómo el PO quiere asumir una dirección independiente de la burguesía? ¿Cómo se construye dicha dirección?

Con respecto a la primera pregunta, el PO sostiene que una forma de construir la dirección obrera es un método parecido al hecho en Argentina, es decir, la creación de un Frente de Izquierda de los Trabajadores, cuyas agrupaciones sean independientes de la «burguesía nacional», incluso en sus formas centroizquierdistas. Esta alianza consiste en una unidad de los partidos de izquierda clasista, independientes la patronal y la burocracia sindical¹, es decir, este Frente atiende tanto la cuestión electoral como la sindical. Asimismo, dentro de su programa, también tiene el objetivo de unificar la rebelión obrera², es decir, que la Conferencia también responde a las demandas del programa del Frente de Izquierda.

De este modo, la Conferencia se vuelve una plataforma para construir iniciativas similares en el resto de países de Latinoamérica y EEUU. La principal crítica que se le tiene al FIT-U es su concentración, casi exclusiva, a la cuestión electoral, en donde han conseguido legisladores como uno de los líderes del PO, Gabriel Solano.

Es decir, para el PO la manera de dotar a las rebeliones populares surgidas en los años 2019 y 2020 deben ser asumidas por una plataforma electoral que agrupe a todas las organizaciones clasistas. Esto pudo haber tenido éxito electoral dentro de Argentina, pero no de su “impacto“ en la lucha de clases y lo mucho que ha contribuido a disputar al Frente de Todos en sus principales sindicatos, los cuales el PO se niega a disputar, haciendo pura práctica “menchevique” de dejar a los principales sindicatos bajo la dirección del oportunismo. Siendo esto contrario a la propia política leninista, de disputar a los sindicatos de sus direcciones reaccionarias y oportunistas.

Extrapolar los mismos métodos ya de por sí, es una práctica de los partidos madre, desde la LIT-CI hasta aquellas internacionales como Socialismo o Barbarie, Izquierda Diario o en este caso, la Conferencia Latinoamericana y de los Estados Unidos, que ya explicaremos por qué.

Es absurdo de por sí pensar que aquello que se ha aplicado con algún grado de éxito, bajo condiciones materiales distintas, puede ser una estrategia razonable para el resto de países, más aún que el electoralismo no tiene cabida más allá de una cuestión secundaria, que para el PO es central en relación con la independencia de clase.

Por supuesto que dentro de la Conferencia Latinoamericana se comentan otros métodos, que parten del señalamiento coyuntural, de los cuales no se hace énfasis, en todo caso se recurren más a cuestiones discursivas que a soluciones reales.

Ante la rebelión popular sin dirección, por ejemplo en Estados Unidos, después del asesinato de George Floyd ante la policía racista del país, se desataron protestas contra el gobierno. A esto, como en los casos de América Latina, la práctica espontánea abundó de sobremanera.

A esto, la estrategia que el PO vio más idónea para concretar la dirección revolucionaria fue una consigna que decía Fuera Trump. Nos preguntamos: ¿qué independencia de clase puede salir de ahí?, cuando además sectores burgueses del país, es decir, su oposición partidaria, y empresas multimillonarias estadounidenses como Twitter y Facebook fueron un catalizador de su derrota electoral. Una parte de la burguesía norteamericana fue anti Trump, por lo que esto no es un independente de la burguesía ni por asomo es una estrategia revolucionaria, sino más bien un panfleto sacado de la manga ante la poca importancia que le da el PO a toda lucha que salga de sus esquemas electoralistas.

En Costa Rica para crear un proyecto de FIT, primero habría que crear una estructura realmente obrera en partidos cuya política proletaria brilla por su ausencia. Y aún así nos recomiendan que apliquemos su política de más de 50 años de estancamiento, de fracasos y errores de los cuales, quizá, se pueda rescatar solo los aportes teóricos alcanzados. El FIT vive de discursos y muy poco de estrategia, no es suficiente decirse "partido de clase" para serlo en realidad, y por supuesto el PO debe estar de acuerdo de ello, aunque no lo quiera admitir de cara a esta carta.

Sin más preámbulo que nuestro propio programa, rompemos definitivamente con una alianza que demostró ser poco productiva para nosotros por el tiempo que duró. Puesto que la Conferencia Latinoamericana y de los EEUU no pretende dar solución a los problemas que el PO mismo puso sobre la mesa. Porque el seguidismo que hace a las rebeliones espontáneas y su compromiso con unificar esfuerzos bajo consignas del progresismo liberal, no resuelve la crisis de dirección. Nosotros abogamos por la política de Frente Único de la clase obrera, no por la unidad ecléctica entre partidos que no tienen un programa unificado en esfuerzos primordiales de la lucha de clases.



Escrito por Handel Medrano  de acuerdo a la Posición del pleno de Juventud Obrera

¹ Declaración programática del FRENTE de IZQUIERDA y de los Trabajadores. http://especiales.lanacion.com.ar/multimedia/proyectos/11/10/elecciones/presidentes/frentedeizquierda.pdf

² “ELECCIONES 2019.Veinte puntos: cuáles son las propuestas del Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad”, Izquierda Diario, 12 de junio de 2019, https://www.laizquierdadiario.com/Veinte-puntos-cuales-son-las-propuestas-del-Frente-de-Izquierda-y-de-Trabajadores-Unidad


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