Organización de Repartidores Unidos: Costa Rica se prepara para una nueva Asamblea Nacional

El 24 de septiembre a las 3pm, en la Fuente de la Hispanidad, intervengamos por la creación de un programa genuino de las y los repartidores.



La crisis marca el camino


La Organización de Repartidores Unidos surge previo la pandemia de Covid-19, en un contexto económico nacional e internacional que ya resultaba alarmante. La pandemia vino a agravar esta situación y la recesión económica se transformó súbitamente en una auténtica depresión. Es decir, Costa Rica se encuentra en un claro cuadro de crisis económica, que tiene como consecuencia una crisis del conjunto del sistema político. Dicha crisis tiene una expresión directa en la situación de las plataformas de reparto, que han visto engrosar sus filas ante la falta de empleo.


La inminencia de un programa de lucha


Las y los repartidores se encuentran en una situación de precarización laboral que hace la jornada laboral cada día más difícil. En el actual contexto de la pandemia, el gremio no cuenta con elementos de higiene y seguridad, por lo que no sólo los repartidores pueden ser afectados sino también los clientes. Esto ha sido expuesto ante el Ministerio de Salud y hasta el momento no se ven mayores cambios.


En épocas de pandemia las empresas han visto aumentar sus ganancias hasta un 60%. No obstante, el pago por viaje y las tarifas dinámicas cada día son menores. Mientras tanto, el usuario paga hasta 6 veces más que lo que recibe el repartidor. Las empresas dicen tener un límite para el peso en los pedidos, pero castigan a aquellas personas que no quieren llevar más de diez kilos en sus espaldas. Aquí entra entonces el problema de las calificaciones, que generan una constante competencia entre repartidores, y el bloqueo (mejor dicho despido) de aquellas personas que no se integran de lleno a la competencia. Ni qué decir de la falta de un seguro médico y seguro por robo, especialmente en el caso de personas que se cargan con una gran cantidad de efectivo y se exponen a zonas peligrosas.


La falta de inversión en las plataformas es notoria, mientras que el servicio de soporte no da ningún tipo de respuesta, mucho menos considerando que este se brinda fuera del país. Tampoco se brinda la infraestructura necesaria para el trabajo, no hay tan siquiera techos para cubrirse de la lluvia, o lugares adecuados para parquear las bicicletas y motos. Sumado a ello, también son comunes los malos tratos que se reciben en los diferentes establecimientos.


En consecuencia, las condiciones en las que se trabaja en el gremio y la falta de fiscalización de cualquier tipo llevan a que las empresas lleguen a burlarse de sus mismos trabajadores, solicitándoles guardar pedidos rechazados y devolverlos así estén en mal estado, con tal de no dejar la comida al repartidor.


En las condiciones actuales, al salario a destajo que recibe el repartidor debe restarse el pago de seguro médico, seguro por riesgos de trabajo, el gasto en gasolina, aceite, instrumentos de higiene y seguridad, pagos de marchamo, pagos por peaje y parqueo, pago por el uso de la misma plataforma en el caso de Glovo, y hasta los mismos bolsos para trabajar se cobran. Se trata de una situación claramente abusiva, encubierta por la falta de una regulación laboral.


La lucha en la Asamblea Legislativa


Ante esta situación se ha presentado un proyecto de ley de parte de la diputada Paola Vega del Partido Acción Ciudadana. Sin embargo, esto resulta ser una clara pantalla demagógica y oportunista, puesto que no ha habido ningún tipo de consulta a las y los repartidores, que día a día se exponen en las calles ante robos, colisiones, o el mismo virus. El proyecto de ley 21.567, actualmente en discusión, presenta diversas falencias y serias omisiones que permitirán a las empresas continuar con la precarización que se sufre en el gremio.


El proyecto no pasa de conceder la simple categoría de colaboradores a los repartidores que dedican 12 horas de su cotidianeidad al reparto. Esto permitirá que las empresas sigan tratando a la mayoría de sus trabajadores, que cumplen una jornada laboral completa, como simples independientes. Estos “colaboradores” no obtendrían tan siquiera las herramientas necesarias de trabajo, cuestión que según el proyecto de ley habría de ser negociado. Como si fuera poco, la diputada, que tanto se jacta de ser una defensora de los derechos de las mujeres, dedica un único e impreciso párrafo a la protección laboral de las mujeres repartidoras.


En fin, de parte de la Organización de Repartidores Unidos consideramos que debe existir una regulación laboral especial, que proteja a aquellas personas que dependen exclusivamente de esta actividad, pero que también permita a quienes así lo deseen o lo consideren mejor operar bajo la modalidad de trabajo independiente.


Unámonos en la Asamblea Nacional de Repartidores


Desde la Organización de Repartidores Unidos convocamos a una Asamblea Nacional en la Rotonda del Mall San Pedro el día 24 de septiembre a las 3pm. En esta asamblea se votará el plan de lucha a seguir en los próximos meses, y se hará una pirámide de bolsos, siguiendo el ejemplo de nuestros compañeros y compañeras de Brasil. A su vez, se pondrá en discusión los límites del proyecto de ley presentado por el gobierno.


Abogamos por crear una organización que dé la lucha a escala nacional, que represente total y exclusivamente las reivindicaciones y los reclamos del gremio de repartidores y que sea reconocida a nivel institucional para establecer negociaciones colectivas con las plataformas.


¡Basta de precarización laboral!


Roberto Sánchez Moreno



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