• J.O.

Frente a la puja entre el gobierno y las patronales, una salida de la clase trabajadora.

La lucha en las calles versus los arreglos de cúpulas.


Los paros en San José, Zona Sur y Zona Norte siguen en pie de lucha. La movilización de hoy lunes 19 hacia la nueva sede la Asamblea Legislativa (un oprobioso gasto a expensas de las necesidades de los trabajadores) tuvo, nuevamente, un carácter masivo, que muestras las reservas de lucha para continuar la gigantesca campaña por el fin de los acuerdos coloniales con el FMI y por el triunfo de las reivindicaciones obreras.


El conjunto del movimiento sindical llamó a un paro nacional. Pero esta medida volvió a demostrar la bronca de los trabajadores, que tiende a desbordar las contenciones y regimentaciones impuestas por la burocracia de los sindicatos. La convocatoria a una caravana de autos fue tomada, muy a pesar de la burocracia, como una instancia de lucha por un amplio espectro de luchadores. Está planteada la perspectiva de un plan de lucha y la huelga general hasta tirar definitivamente el acuerdo con el FMI.


La burocracia sindical está aprovechando este descontento para canalizarlo hacia su propio juego parlamentario y de recambio inter-burgués. Entre tanto, la fracción parlamentaria del PLN que es la mayoritaria del parlamento y está aliada con la burocracia sindical, se ha inclinado por la imposición del llamado salario global, es decir, una contrarreforma del sistema de salarios que implicaría un duro golpe al salario. El diputado del PAC, Víctor Morales, con una nueva ofensiva, introdujo una moción en el sentido de imponer el salario único a los empleados públicos. Detrás de esos dos partidos están alineados el PUSC y otros diputados de diferentes partidos políticos.


Esta alianza complica a los trabajadores en lucha, y los priva de avanzar en los jalones hacia la victoria. Por caso, en el sector público se eludió plantear el retiro del decisivo proyecto de Empleo Público, que en estos momentos se encuentra en la corriente legislativa.


Las bases que se concentran en el magisterio nacional APSE, ANDE y SEC, deben tomar nota de esta situación e impulsar la más amplia deliberación y coordinación de los luchadores, con vistas a la unidad en esa lucha a todos los demás sindicatos del sector público UNDECA, SITROCIMECA, la Unión Médica, la ANEP, ASDEICE y los bloques sindicales como BUSSCO y Patria Justa. El planteo de una coordinación de delegados electos con mandato de base, que rompa el pacto de la cúpula sindical con las distintas alas de la burguesía, se impone como un norte para este movimiento.


El gobierno a la deriva.


Hasta el momento ha habido represión en múltiples puntos del país, entre los cuales se puede mencionar Pérez Zeledón, Alajuela, o la misma Casa Presidencial. El Ministerio de Seguridad aseguró que en las manifestaciones hay agentes oficiales infiltrados con la excusa de buscar personas vinculadas al narcotráfico. Esto lo realizan con la clara intención de deslegitimar a las masas en lucha, y alejarlas de cualquier instancia de diálogo para lograr dirimir un acuerdo entre cúpulas.


Mientras tanto, y aprovechando el escenario de conflictividad, en la Asamblea Legislativa se cocinan proyectos de ley represivos que buscan darle mayor poder a la Fuerza Pública. El PIN llegó al punto de proponer imponer multas a aquellas personas que falten el respecto a la autoridad “mediante acciones, gestos, palabras o de cualquier forma”.


De forma simultánea, el gobierno de Carlos Alvarado firmó un acuerdo con manifestantes de Ciudad Nelly, Corredores y el sector transportista. En este acuerdo el gobierno llama a una Mesa Multisectorial de Diálogo, con la consigna de que no continuará con la propuesta llamada “Plan para Superar el Impacto Fiscal” que implicaba el nefasto crédito con el FMI. Los manifestantes frenaron los bloqueos levantando las banderas de una falsa victoria, siendo que lo que menciona el documento es que el gobierno no continuará con el préstamo “hasta tanto se concrete el espacio de la Mesa Multisectorial de Diálogo”, en otras palabras, seguirán adelante con el proyecto.


La mesa de diálogo habría comenzado el día 17 de octubre con 29 cupos. No obstante, la UCCAEP decidió que no participará de la Mesa de Diálogo, alegando que no les brindaron la cantidad de cupos que pretendían tener. Luego de esto, el resto de fuerzas políticas se bajaron del diálogo nacional, logrando obtener sólo 12 participantes, lo cual imposibilitó la gesta de la supuesta mesa de diálogo. Así y todo, el gobierno pretende comenzar con las mesas a como dé lugar, llamando a sus propios funcionarios a que compongan las Mesas Territoriales de Diálogo. El gobierno se encuentra dando manotazos de ahogado, sin darse cuenta que cada día se hunde más.


La misma UCCAEP, expresión y condensación de la burguesía nacional costarricense, le ha soltado la mano al gobierno de Carlos Alvarado. Días atrás Albino Vargas, el mayor representante de la burocracia sindical, y el Movimiento de Rescate Nacional, se reunieron con la UCCAEP y acordaron un comunicado en conjunto. Se conformó entonces una nueva alianza reaccionaria que se opone al gobierno, pero con intereses puramente patronales y burocráticos. El Foro Multisectorial convocado por la Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular no es más que otra cara de la puja entre el gobierno y las patronales.


Cabe recordar que el Movimiento de Rescate Nacional llamó a desmovilizar días atrás, luego de la Asamblea General que se realizó el día 15 con representantes de la Iglesia. Luego de esto, se reunieron con diputados del PIN y el PUSC, de la derecha costarricense, para reafirmar la intención del diálogo y la pacificación. Rescate Nacional ha hecho pública su intención de revocar de forma parlamentaria al presidente, lo cual responde expresamente a la agenda de la UCCAEP. La crisis de dirección del proletariado se muestra cada día más acentuada.


Abajo el pacto institucional, sigamos en las calles.


Ante la coyuntura actual, el Frente Amplio sacó una tibia consigna de Justicia Tributaria para que los ricos paguen como ricos y los pobres paguen como pobres, caracterizando que lo que se encuentra en juego es el Estado Social de Derecho, y que la mayor problemática actual es la ausencia del Estado costarricense. La salida que plantea el FA no es una profundización del alza popular en curso, sino un “verdadero” diálogo entre las comunidades y el gobierno.


El diputado Villalta, mayor referente del frente policlasista, ha llamado a desmovilizar aludiendo que no es con violencia que se solucionan las cosas. Llegó, a su vez, al absurdo de decir que la fuerza pública es parte del pueblo, y que lo que se está dando es una guerra de pueblo contra pueblo. Esto muestra su verdadera cara, un partido electoralista e integrado al régimen político capitalista.


Desde Juventud Obrera llamamos a los militantes y simpatizantes del Frente Amplio a sacar un balance de este accionar; no se trata de una ausencia del Estado, sino de una presencia represiva y de contención de los bloqueos. El verdadero diálogo entre las comunidades y el gobierno únicamente se logrará luego de procesos de lucha masivos, y únicamente puede garantizarse partiendo de los métodos históricos de la clase obrera, y no mediante el mero uso del parlamento.


Reclamamos el no pago de la deuda y la ruptura de todos los acuerdos de sujeción con el imperialismo, la destitución inmediata del Ministro de Seguridad Michael Soto, responsable de las funestas represiones. No al pacto de recambio burgués UCCAEP-Rescate Nacional. Una verdadera reorganización social y económica sólo podrá ser dirigida por la clase trabajadora.


Roberto Sánchez Moreno.

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