Acuerdos programáticos 19 de julio del 2021

Programa

Juventud Obrera lucha por la separación de la clase obrera costarricense y centroamericana de sus direcciones políticas burguesas, reformistas, frente populistas y nacionalistas, y por la construcción de una alternativa revolucionaria. Somos resultado político de las rebeliones recientes, pero también de más de cien años de movimiento obrero y popular en Costa Rica y Centroamérica, y de los esfuerzos por construir una alternativa de clase, sin que esto nos relacione con las direcciones traidoras o el rumbo posterior de estos procesos. 

 

Nos pronunciamos por el principio organizativo basado en el centralismo democrático, entendido como la máxima libertad de debate y crítica hacia el interior de la organización, combinado con la total unidad en la acción.  

Estamos por la construcción de un partido de militantes combativos. Entendemos que esto significa la perspectiva de intervención concreta y del desarrollo de acciones de lucha junto a la clase obrera y los sectores oprimidos, organizada por compañeros de carne y hueso, en oposición a las discusiones por debajo de la mesa y los arreglos entre cúpulas. Por eso mismo, nuestro financiamiento es independiente, basado en el aporte de militantes y colectas solidarias de simpatizantes y obreros. Rechazamos la cooptación política y material de las organizaciones populares por parte del Estado y de los patrones. 

Proponemos este programa por reivindicaciones concretas, que sirva de puente y transición hacia la lucha por un gobierno de trabajadores: 

 

Por una revolución socialista y el control obrero de los medios de producción

 

Por gobiernos de trabajadores obreros y campesinos en Costa Rica y en todos los países, resultantes de revoluciones sociales que pongan fin al estado capitalista y sus instituciones, con una perspectiva de construcción del comunismo y de la abolición de las clases. Por la plena democracia obrera y el internacionalismo proletario. Por una Centroamérica Unida y Socialista  y por la unidad socialista de América Latina.

 

Por la construcción de un frente obrero de lucha

 

La clase obrera y el campesinado costarricense no tienen en este momento ningún mecanismo de lucha con capacidad real de hacerle frente a los capitalistas que gobiernan el Estado y dirigen su política. Además, la clase obrera y el campesinado está sometida a las migajas que pueda conquistar dentro del Estado la socialdemocracia, que debilitada y burocratizada, se enfoca cada vez más en el electoralismo como su método histórico predilecto para la lucha, abandonando a la clase obrera y el campesinado a su suerte.

Desde Juventud Obrera proponemos una verdadera salida a la crisis del movimiento obrero, en beneficio de todos los trabajadores y campesinos de Costa Rica a través de la articulación un frente único dirigido por los trabajadores y campesinos, para que estos puedan imponer su dirección política a todas las capas populares descontentas con la labor del gobierno burgués. De esta manera se debe renunciar categóricamente a la dirección de este frente por parte del oportunismo político, la burocracia sindical, la pequeña o gran burguesía nacional y a los reformistas, traidores al socialismo.

Este frente debe servir como herramienta y plataforma del poder de los trabajadores y campesinos de Costa Rica, que acumulando experiencia en conjunto y promoviendo el debate, se logre alcanzar una posición de intervención nacional importante y así aspirar en todo momento a convertirse en un frente de masas. Sin embargo, las labores de importancia del frente no se deben concentrar en una intervención política a nivel nacional, sino también brindar herramientas para que entre trabajadores y campesinos se logren mejorar sustancialmente las condiciones de trabajo, que reviertan el progreso de las condiciones precarias de trabajo a la que los trabajadores de Costa Rica están cada vez más expuestos.

Dentro del frente los comunistas no podemos renunciar a la agitación, propaganda y afiliación. Esto puesto que tenemos el deber de profundizar nuestra influencia sobre las masas, en especial los cuadros dirigentes de este frente único y obrero de lucha.

 

Salida de la OCDE, el TLC con EE. UU. y ruptura con el FMI y el BM

Desde Juventud Obrera consideramos necesario dejar de pagar la deuda externa, ya que la crisis de deuda a la que nos estamos acercando es producto de la doblegación de los gobiernos nacionales a las entidades imperialistas internacionales. Por supuesto al gobierno de los ricos les sirve pedir préstamos impagables para mantener toda su maquinaria corrupta. Sin embargo, es a los trabajadores y campesinos que se les cobra la deuda, con subidas de impuestos, mientras los ricos tienen su capital en cuentas extranjeras y no aportan nada al país.

Son entidades como la OCDE, el FMI y el Banco Mundial las que definen el panorama político-económico de nuestra región. Exigen planes de ajuste estructural que beneficie la inversión extranjera, pero que esta inversión al final se concentre en “zonas francas” donde igual no paguen un solo cinco para el desarrollo del país. Además de que toda la producción que se da en las zonas francas no se puede vender dentro del país, haciendo más costosa la adquisición de estos productos internamente. 


Defensa y profundización de las conquistas de los trabajadores

 

La revolución proletaria acabará con el régimen de explotación y opresión de la clase obrera, constituirá un nuevo régimen que adoptará toda una serie de medidas en favor de lo dicho. Acabará con las leyes impuestas por los capitalistas para así poder lograr el objetivo de satisfacer las conquistas sociales por las que ha luchado nuestra clase: 

 

  • Se acabará con el desempleo forzoso, haciendo que cada persona tenga derecho a trabajar, derecho a aportar a la producción y, por tanto, al desarrollo del país. Eso se hará extensible a los trabajadores emigrados e inmigrantes, integrándolos en la producción estatal.

  • Se expropiarán las viviendas vacías y se constituirán nuevas, de protección oficial, para evitar que ningún obrero no tenga las condiciones mínimas de existencia.

  • La sanidad y la educación serán públicas y accesibles a todos. No públicas como el sector público actual, pública en el sentido de socializada. Se le dará especial prioridad a la educación de nuestra juventud y con el ejemplo, a la del mundo. Por tanto la defensa de la CCSS como institución garante de la salubridad universal debe ser fundamental.

  • La ciencia se pondrá al servicio de la humanidad y el planeta, no como lo es ahora que se encuentra al servicio de la ganancia capitalista. 

  • Se logrará la igualdad entre el hombre y la mujer. Se impondrá la igualdad de salarios, la libertad real de divorcio sin coste alguno, se reconocerá el derecho de la mujer al aborto legal, seguro y gratuito en condiciones sanitarias óptimas, se socializará el trabajo doméstico y se le dará socialmente el valor que tiene a la maternidad. Se construirán jardines de infancia y guarderías para las mujeres obreras para garantizar la plena integración de la mujer en el proceso de producción. Durante la baja de maternidad, se mantendrá el 100% del sueldo. 

  • Se reconocerá la libertad a la orientación sexual y se permitirá la adopción y el matrimonio de las parejas del mismo sexo. Además, se realizará un trabajo de concienciación desde la educación y la agitación, contra las concepciones reaccionarias y anticientíficas, sobre esta cuestión.

 

El nuevo régimen acabará con la situación de precariedad de la juventud. Luchará activamente por acabar con la alienación que sufre la juventud, concientizandolos y formándolos para que puedan participar activamente en la vida política, social y cultural de la sociedad. Se fomentará la lectura y el estudio como partes fundamentales de la cotidianidad.

Se instaurará la cultura física del deporte. La juventud tiene que meterse de lleno en la concepción y desarrollo del deporte para impregnarse de los valores que esto representa, para estar a la altura y preparados de los retos que el futuro depara a la revolución. Debe dejar de lado la concepción elitista del deporte, de alienación. Debe de apostar por un nuevo tipo de ocio que sea productivo, tanto para ellos, como para la sociedad. El deporte tiene una importancia vital para conseguir estos objetivos. Necesitamos una juventud sana y preparada en todos los aspectos de la vida.


Separación entre de la Iglesia y el Estado

 

Costa Rica debe de dejar de ser un Estado confesional, además de impulsar cualquier medida necesaria para expulsar a los intereses de las iglesias neopentecostales en la política nacional. Se debe por otro lado respetar la libertad de culto en todo momento. 

 

Desmantelamiento pleno de los aparatos represivos del Estado burgués y fuera las tropas imperialistas de América Latina

 

Por la erradicación del monopolio de la violencia estatal, que sirve como la fuerza coercitiva que permite la continuación de la hegemonía capitalista. Los aparatos represivos del Estado tienen como único objetivo hacer cumplir con la ley funcional a los intereses de las clases dominantes, donde importa primordialmente la propiedad privada ante incluso la vida. Debemos eliminar el punitivismo y reemplazarlo con una visión de rehabilitación social.

Ante esto debemos ser firmes y procurar que que el uso de la fuerza se dé solamente a través de un ejército popular, en donde todos los trabajadores y campesinos tengan acceso a las armas necesarias para la defensa de sus conquistas de clase. Solo a través de la fuerza del pueblo unificado en una causa común es que es posible la defensa de nuestros intereses de clase. A pesar de que en esencia, los comunistas, nos opongamos a la continuación de la violencia entre seres humanos.

 

Por una alternativa socialista ante la depredación capitalista del planeta

 

Ante el inminente desastre ecológico al que nos enfrentamos como sociedad, debemos dejar de lado las soluciones insuficientes que promueven los actuales gobiernos burgueses, y atacar de raíz el capitalismo voraz que está consumiendo grandes recursos de la tierra y devastando la naturaleza en función de llenar los bolsillos de unos pocos empresarios. Se debe retomar el balance con la naturaleza en cualquier modo de producción y cualquier esfera del trabajo para evitar catástrofes ambientales, que afectan directamente la vida de todos los seres humanos y más aquellos que no tienen privilegios económicos para sobrellevar algunos factores climáticos.  

 

Reforma Agraria 

 

Es necesaria la expropiación forzosa y sin indemnización de las tierras del campo y de los medios de producción, y su reparto entre los jornaleros y campesinos pobres.

 

El nuevo estado, con el apoyo de los propios campesinos, fomentará la formación de cooperativas, para estrechar los lazos con el campesinado más atrasado, y granjas estatales, que es la forma socialmente más avanzada de producción.

 

La nueva república se volcará en la superación de las diferencias y de las desigualdades entra la ciudad y el campo. Se elevará el nivel de vida de los campesinos, tendrán acceso a la educación superior, a la cultura y al empleo de técnicas modernas.

 

Realizará inversiones y fomentará la formación de los campesinos para mejorar la técnica, introduciendo maquinaria, productos químicos, semillas, etc., a bajo precio, con lo que se acabará el atraso histórico del campo centroamericano, aumentando exponencialmente, la productividad. A este efecto, también se mejorará la red de carreteras y se transformarán los baldíos, en nuevas tierras de cultivo. Además de mejorar todas las condiciones sanitarias necesarias para una óptima calidad de vida en el campo.